¿Demandas? ¿Tribunales? ¡No tan rápido! Intenta con esto...


¿Demandas? ¿Tribunales? ¡No tan rápido! Intenta con esto...

Los últimos días alguien te han llamado más veces de las que tú quisieras. Te estás desayunando tranquilo en tu casa y suena el teléfono: miras la pantalla y allí está el nombre de quien sabemos… Alguien con quien no deseas seguir teniendo ningún tipo de relación.

Por algún error te pusiste en contacto con esa persona, sin embargo, ya quieres que el vínculo se rompa.

Las llamadas siguen apareciendo hasta en tus horas de trabajo para hablar de lo mismo… “¡Págame!”.

Hace rato que sientes cómo la paciencia se te acaba. ¿Bloquearlo en WhatsApp? ¿Apagar el celular? ¿Mudarte? ¿Esconderte en lugares públicos? Ese ha sido el conjunto de opciones de tu itinerario reflexivo. 

Los tribunales ayudan a resolver conflictos, pero no es el único lugar donde se puede acudir. Antes, conviene explorar mecanismos alternativos

Incluso si un tema ya ha caído en las manos de un tribunal no quiere decir que no se pueda dejar sin efecto. Queda por experimentar con los medios alternativos de resolución de disputas (y negocios).

Vayamos uno por uno:

🤝 Mediación

Una tercera persona llamada mediador/a se hará cargo de profundizar en las posturas de cada contendiente para descubrir sus intereses; prestará la atención debida a cada uno y pensará en cómo ayudar a cerrar un acuerdo. 

La decisión final no corresponderá al mediador, sino que las partes tendrán que construirla por sí mismos.

🤝 Conciliación

Es lo contrapuesto de la mediación; en este mecanismo, el conciliador sí es un participante activo: primero, analizará el contexto problemático y entonces sugerirá qué se debe hacer para poner fin de una buena vez a la disputa. "Señores: lo que les conviene es hacer la acción X y evitar la acción Y".

🤝 Negociación

En todo mecanismo de resolución de disputas hay algo de negociación. No obstante, la negociación en sentido estricto sucede en ausencia de un tercero que sirva como moderador o centro de equilibrio: no hay mediador ni conciliador. 

La negociación como tal ocurre en un intercambio de ofertas y exigencias; cada parte intentará recibir cuanto pueda del otro. Ineludiblemente se verá obligado a ceder ante posiciones donde no tenga ventajas. 


Te preguntarás ¿Qué lugar ocupa el abogado en todo esto? 

Con certeza, en cada escenario de resolución, el profesional del Derecho tendrá un rol diferenciado. Si trabaja como mediador o conciliador se entiende que no tiene compromisos directos con ninguna parte envuelta; tan sólo deberá actuar respetando las reglas de la ética (comportarse con imparcialidad, no ocultar información, no ofrecer tratos privilegiados a alguno de los contendientes, entre muchas más).

Ahora bien, en la negociación, un abogado prestará servicios a una persona en concreto (sea un individuo, una empresa u otro tipo de organización, con o sin fines de lucro). El abogado negociador tratará de proteger los derechos e intereses de quien patrocine; en esta labor procurará una decisión ventajosa. Deberá estudiar los puntos fuertes y débiles de la causa que representa; no muy diferente de como lo haría en un juicio.


¿Qué asuntos pueden ser objeto de mediación, conciliación o negociación?

No sólo de "pleitos" y malos tratos viven los abogados

Es fácil caer en la creencia de que los abogados sólo intervienen donde se está peleando bajo fuego cruzado la primacía de los derechos de los involucrados. Lo cierto es que el papel de la técnica jurídica trasciende los juzgados. 

Se puede mediar, conciliar o negociar sobre todo aquello que la ley permita. Así, debe entenderse que ciertos asuntos no pueden ser objeto de arreglos privados. Citemos algunos, como aquellos donde ha habido lesión grave de derechos (violencia intrafamiliar, de género y contra otras personas o grupos vulnerables), afectación de derechos de los niños, niñas y adolescentes... Entre muchos más. 

Nuestras leyes hablan del "orden público" y de las "buenas costumbres" como límites de la libertad de convención o acuerdo. (Sólo lo que la ley permita se puede modificar a discreción de las personas).

Con todo, la buena noticia es que tales asuntos, que no se pueden poner en mesa de negociación dejando aislada a la autoridad pública, son los más extremos. En cambio, allí dónde sólo hay un interés privado, la libertad de ponerse de acuerdo es bastante amplia. ¡Se puede negociar!

En un proceso de resolución alternativa de disputas, de negociación en general, pueden abarcarse temas como:

☑️ El precio y las características de un bien en un contrato de venta (lo más frecuente y sencillo)

☑️ La forma idónea de iniciar las operaciones de un negocio con los recursos disponibles

☑️ Qué tanto ofrecer y exigir de un servicio profesional prestado por un tercero

☑️ Cómo llevar a cabo una actividad con el menor riesgo legal: ejercer derechos

☑️ Qué hacer para que no nos demanden o para que retiren una demanda en curso en nuestra contra

Toda negociación debería terminar en un documento que lo soporte, porque la negociación finaliza en contrato... Incluso  una grabación de vídeo es lícita, aunque aún no es lo acostumbrado. 

No vayas a pensar que la negociación y los demás mecanismos de resolución de disputas están reservados a gente de grandes fortunas o a problemas de gran escala: diferencias entre países, guerras o acuerdos comerciales transnacionales. 

Todo lo contrario: la negociación debería ser más frecuente, porque bien llevada ahorra tiempo, recursos y disgustos ¡Sobre todo disgustos! 

Una negociación incluso consistiría en algo tan simple como una reunión de 20 minutos que termine en un contrato de 1 página. En definitiva, el que una cuestión sea simple no equivale a que carezca de importancia.


Practica la negociación a donde vayas... Siempre que el esfuerzo valga la recompensa, intenta negociar con el colmadero, el delivery, los vendedores de frutas, con el prestamista del barrio o el dependiente de farmacia... 

Los tratos que sean un tanto más complejos llévalos con tu abogado de confianza para que te dé una mano. 😉

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¡Nos vemos la próxima semana!

Imágenes: ©  [Portada] KamranAydinov | [Mallete, balanza] Wirestock | [Personas en negociación] Pressfoto


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